El Castillo de Praga: la fortaleza que vigila la ciudad 

El Castillo de Praga no es un castillo cualquiera.

Es la construcción antigua más grande del mundo según el mismísimo Libro Guinness y, más que una fortaleza, es una ciudad dentro de otra ciudad.

Sus murallas, torres y patios han visto pasar reyes, emperadores, presidentes y hasta conspiraciones que terminaron con gente volando por las ventanas —las famosas defenestraciones—.

Caminar por su recinto es hacer un viaje a través de siglos de historia: desde su fundación allá por el siglo IX hasta la vida política actual de la República Checa.

Aquí no solo encontrarás la majestuosa Catedral de San Vito, también la Basílica de San Jorge, el Palacio Real Antiguo, sus jardines y el pintoresco Callejón del Oro con sus casitas de colores.

Da igual si estás en la ciudad de pasada o si quieres explorarla con calma, el Castillo de Praga es uno de los imprescindibles y también el emblema que te va a hacer entender por qué es conocida como la ciudad de las cien torres.

Prepárate, que este lugar tiene mucho que contar 🤭

Historia y curiosidades del Castillo de Praga 

El Castillo de Praga es mucho más que un monumento: es un verdadero testigo de la historia checa.

Su origen se remonta al siglo IX, cuando el príncipe Borivoj de la dinastía Premislida mandó levantar una fortificación en la colina de Hradčany. 

A partir de ahí, cada época fue dejando su huella.

Reyes medievales, emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico y presidentes —más modernos— han utilizado este lugar como centro de poder 💪

Durante la Edad Media se consolidó como sede del Reino de Bohemia y en tiempos del emperador Carlos IV alcanzó uno de sus mayores momentos.

Bajo su mandato, la ciudad se transformó en capital imperial y se amplió el complejo con nuevos edificios, iglesias y murallas.

En el Renacimiento se añadieron palacios y jardines, mientras que en el Barroco se remodelaron torres y fachadas.

Por eso, pasear por el recinto es como hacer un recorrido por toda la historia de la arquitectura europea.

Uno de los episodios más conocidos que tienen como escenario al castillo son las defenestraciones de Praga.

Sí, aquí lo de tirar gente por la ventana parece que era casi tradición 😦

La más famosa ocurrió en 1618, cuando varios representantes imperiales fueron lanzados desde una ventana, iniciando así la Guerra de los Treinta Años.

¡Pero no todo son dramas!

El castillo también es hogar de leyendas curiosas.

Una de ellas cuenta que en el Callejón del Oro vivían alquimistas buscando la piedra filosofal para convertir el hierro en oro.

Hoy en día, el recinto combina su papel turístico con el político: es residencia oficial del presidente de la República Checa y a la vez uno de los sitios más visitados del país.

De hecho, planear la visita implica informarse bien y decidir qué tipo de entradas al Castillo de Praga vas a comprar.Lo mejor es que hay diferentes opciones: desde pasearte por sus jardines sin entrar —totalmente gratis—,una entrada al Castillo de Praga básica o pases más completos que te permiten descubrir el Castillo de Praga por dentro.

Qué ver dentro del Castillo de Praga 

Visitar el Castillo de Praga es entrar en una ciudad amurallada llena de monumentos, iglesias y rincones que tienen un aire de cuento.

Para que no te pierdas nada, aquí tienes lo imprescindible 👇

La Catedral de San Vito 

Es la joya indiscutible del complejo.

Sus torres góticas se ven desde casi cualquier punto de la ciudad y su interior impresiona con vidrieras de colores, capillas funerarias de reyes bohemios y el famoso relicario de San Venceslao.

Si te atreves con los 287 escalones de la torre sur, tendrás una de las vistas más espectaculares de Praga 🤩

La Basílica de San Jorge

La Basílica de San Jorge no tiene la grandiosidad gótica de San Vito, ni las vidrieras que se llevan todas las fotos, pero su sobriedad románica es justo lo que la hace especial 🙂

Fundada en el siglo X, es la iglesia más antigua que se conserva dentro del complejo del Castillo de Praga.

¿Lo más destacable? Sus muros rojos.

Además de su valor arquitectónico, la basílica guarda mucha historia.

Durante siglos fue lugar de coronaciones y entierros de nobles bohemios.

Hoy por hoy también funciona como espacio cultural ya que, en su interior, se celebran conciertos gracias a la acústica impecable 👂

El Palacio Real Antiguo 

Durante siglos fue la residencia de los reyes de Bohemia y aquí se vivieron algunos de los momentos más decisivos del país.

En sus salas se celebraban coronaciones, banquetes y juicios, pero también episodios menos festivos como las famosas defenestraciones de Praga, esas ocasiones en las que literalmente se resolvían conflictos… arrojando gente por la ventana 😅

El espacio más espectacular del palacio es, sin duda, el Salón Vladislao.

Su enorme bóveda gótica de finales del siglo XV es tan amplia que hasta se usaba para celebrar torneos de caballería.

Es una de las salas más impresionantes del interior del Castillo de Praga.

Aquí se siguen celebrando eventos oficiales del Estado checo.

El Callejón del Oro 

Un pasillo estrecho con casitas en miniatura pintadas de colores.

Aunque en su día fueron talleres de orfebres y casas de soldados, la leyenda dice que aquí vivieron alquimistas.

Sea cierto o no, el ambiente es mágico 💫

Además, en la casita número 22 llegó a escribir y a vivir el mismísimo Franz Kafka, lo que añade todavía más encanto al lugar.

Los jardines, miradores y las torres 

Los jardines del Castillo de Praga son un respiro entre tantas construcciones y te ofrecen unas vistas preciosas del Moldava y de los tejados de la ciudad.

No te pierdas la Torre de la Pólvora ni la Torre Negra, parte del sistema defensivo medieval.

Hay tanto que ver en el Castillo de Praga que necesitarías varias horas, incluso un día completo, para recorrerlo.

Por eso… lo suyo es comprar las entradas para el Castillo de Praga con antelación y reservar un día completo de tu viaje para recorrer esta joya.

Y si quieres ahorrarte algo de dinerillo al hacerte con ellas siempre puedes usar la Prague Card que, además, te da acceso a otros imprescindibles de la ciudad como el Reloj Astronómico de Praga y un montón de descuentos en restaurantes y otros tours por Praga.

Y si quieres una experiencia aún más completa, nada como presenciar el cambio de guardia del Castillo de Praga, uno de los momentos más emblemáticos del recinto.

Entradas al Castillo de Praga y horarios

Visitar el Castillo de Praga requiere algo de planificación, porque no es un solo edificio, sino un complejo enorme con varios monumentos y patios 😌

El acceso al exterior es gratuito, pero si quieres recorrer la Catedral de San Vito, la Basílica de San Jorge, el Palacio Real y el Callejón del Oro, tendrás que comprar una entrada al Castillo de Praga.

Hay diferentes tipos de tickets, según lo que quieras ver, y el precio de la entrada Castillo de Praga —sin nada más—ronda los 20 €.

A partir de ahí tienes varias formas de enriquecer la experiencia 🥰

La más completa es comprar la entrada con visita guiada, una opción perfecta si quieres que alguien te explique a fondo las anécdotas, leyendas y detalles arquitectónicos que a simple vista pasarían desapercibidos.

Si prefieres moverte con más libertad pero sin renunciar a la información, existe también la posibilidad de entrar con audioguía, que te va acompañando a tu ritmo y te permite detenerte todo el tiempo que quieras en cada sala o capilla.

Y si lo que buscas es ahorrar al máximo, tienes otra alternativa más: los free tours por Praga.

En este caso el recorrido es solo por los exteriores del Castillo de Praga, pero el guía te contará la historia del lugar, te señalará los puntos más importantes y te llenará la visita de contexto ☺️

Eso sí, como funciona con propinas voluntarias, el precio final lo decides tú.

Todo va a depender de tu presupuesto para viajar a Praga.

El horario del Castillo de Praga varía con la temporada.

El recinto está abierto siempre de 6:00 a 22:00 h, pero los monumentos suelen abrir de 9:00 a 17:00 h en verano y de 9:00 a 16:00 h en invierno.

En temporada alta las colas pueden ser eternas.

Una buena idea es reservar con tiempo las entradas Castillo de Praga online o apuntarte a un tour que incluya la entrada y acceso a los puntos principales del recinto.

Así entrarás acompañado de un guía en español y ahorrarás tiempo.

Cómo llegar al Castillo de Praga 

Saber cómo llegar al Castillo de Praga es tan importante como la visita en sí, porque el camino también forma parte de la experiencia.

La forma más rápida y cómoda es hacerlo en transporte público.

Puedes tomar el tranvía 22, que te deja prácticamente en la puerta, en la parada Pražský hrad.

Este tranvía atraviesa buena parte de la ciudad y es muy fácil de localizar. 🧐

También puedes bajar en la parada Pohořelec si quieres dar un pequeño paseo por el barrio de Hradčany antes de entrar.

Otra opción es llegar en metro hasta la estación de Malostranská —línea A— y desde allí subir caminando unos diez minutos por una cuesta que, aunque es empinada, va regalándote vistas del Moldava y de la ciudad que merecen la pena.

Ahora bien, si tienes tiempo y energía, la mejor forma de acercarse al castillo es a pie por la calle Nerudova.

Este camino arranca en Malá Strana.

Puede que se te haga un poco largo, pero es uno de los paseos más bonitos de Praga y un verdadero aperitivo de lo que te espera arriba 😎

Dos experiencias más en el Castillo de Praga que no te puedes perder 

Además de recorrer iglesias, palacios y museos, el interior del Castillo de Praga guarda experiencias que elevan la visita.

A las 12:00 en punto, en el primer patio, tienes el cambio de guardia.

Hay música, uniformes impecables y una coreografía medida al milímetro.

Es breve, gratis y fácil de encajar en tu lista de cosas qué ver en Praga en cualquier ruta, así que apúntalo 😉

Otra joya poco masificada es la Pinacoteca del Castillo de Praga.

Un lugar que reúne obras de las colecciones históricas de la corte —maestros italianos, flamencos y bohemios—.

Además, el complejo programa exposiciones temporales, conciertos y actividades especiales.

Para estar al día de todo solo tienes que estar atento a la web oficial del Castillo de Praga.

Y, algunas noches se celebran recitales en la Catedral de San Vito.

Si te coincide, es un planazo que hacer en Praga que recordarás mucho tiempo 🙌

¿Te vienes a conocer el Castillo de Praga?

El Castillo de Praga es de esos lugares que marcan cualquier viaje.

Da igual si lo recorres en un itinerario rápido de Praga en 1 día o si lo disfrutas con calma en Praga en una semana, saldrás con la sensación de haber viajado mil años atrás.

Antes de planear tu visita al castillo, ten claro cómo llegar a Praga y, una vez en la ciudad, revisa lo fácil que es cómo moverse por Praga en tranvía o metro.

El complejo está en la colina de Hradčany, y aunque el transporte público te deja muy cerca, subir andando por la calle Nerudova es un paseo medieval que merece la pena.

Y no te olvides de los placeres sencillos: después de visitar el castillo, baja por la colina hacia el Puente de Carlos de Praga y si te coincide la hora dorada hazle un fotón al castillo desde el Moldava 

Después, busca un lugar para reponer fuerzas 😋

Aunque, ya te adelantamos que eso de dónde comer en Praga siempre incluye platos típicos como un buen gulash y una cerveza local.

Completa el festín con un svíčková con knedlíky o un trdelník calentito para endulzar esa cena.

Y si aún te queda energía, un espectáculo de teatro negro en Praga por la noche es la guinda cultural perfecta 🎭

Tienes la entrada, el horario en mente y las ganas de dejarte sorprender por el Castillo de Praga listas, ¿verdad?