¡Prepárate para enamorarte de Praga!
Esta ciudad parece salida de un verdadero cuento o, mejor dicho, del medievo.
Pero ojo, que también tiene su faceta moderna y rompedora 😌
De hecho, hay tantos atractivos que te vamos a dejar por aquí una lista fresca y variada de sitios que ver en Praga que no te puedes perder.
Y sí, hemos hecho una mezcla de monumentos famosos, rincones con encanto, planes culturales, excursiones con vistas panorámicas y algún que otro secretillo para que presumas de viajero experto.
¿Listo? A por esos diez lugares imprescindibles que ver en Praga 🚀
#1 Plaza de la Ciudad Vieja y Reloj Astronómico
Lo ideal sería que empezaras tu paseo en la Plaza de la Ciudad Vieja, este es el punto caliente de la ciudad y también uno de los sitios que visitar en Praga con más encanto.
Está llena de fachadas de colores pastel y como emblemas cuenta con la Iglesia de Nuestra Señora de Týn, la Iglesia de San Nicolás, el monumento a Jan Hus y el Ayuntamiento de la Ciudad Vieja.
¿Cómo reconocer cada uno?
👉 La Iglesia de Nuestra Señora de Týn tiene dos torres góticas enormes y puntiagudas que vigilan la plaza.
👉 La Iglesia de San Nicolás es blanca, muy elegante y de estilo barroco.
👉 El monumento a Jan Hus es una escultura dedicada al reformador religioso Jan Hus hecha en piedra y bronce que impone bastante y que, también custodia la plaza.
👉 El Ayuntamiento de la Ciudad Vieja es el más famoso del lugar; tiene una torre altísima y el Reloj Astronómico, la estrella del show cada hora en punto.
Ya lo estás pensando y sí. El verdadero imán de multitudes es el Reloj Astronómico de Praga, una maravilla medieval que lleva funcionando desde 1410 —y que, si fuera persona, ya estaría jubilada varias veces—.
Cada hora en punto, las ventanitas se abren y desfilan los doce apóstoles, mientras un esqueleto toca la campana y otros muñequitos como la Vanidad o la Avaricia hacen su teatrillo.
Al final, un gallo dorado canta para cerrar el espectáculo.
¿Quieres verlo por dentro? 👀
Y aquí viene la leyenda negra: dicen que su creador, el maestro relojero Hanus, hizo un trabajo tan perfecto que las autoridades de la época temieron que pudiera repetirlo en otra ciudad.
¿Solución? Le dejaron ciego y le cortaron las manos para que no pudiera volver a construir nada igual 🥹
Antes de morir, Hanus se las apañó para sabotear el mecanismo y cuentan las leyendas que el reloj estuvo parado durante años.
Así que, cada vez que lo mires, acuérdate de que este reloj no solo da la hora; también esconde una buena historia de traición y venganza.
Truco más que necesario: madruga para ver la Plaza de la Ciudad Vieja y el Reloj Astronómico sin la marabunta o vuelve cuando anochezca; en las horas centrales la plaza suele estar repleta de gente.
#2 Puente de Carlos
El Puente de Carlos es otro de los iconos que ver en Praga marcados en el mapa.
Este puente de piedra del siglo XIV une la Ciudad Vieja con Malá Strana sobre el río Moldava. Está flanqu#3 Castillo de Praga y Catedral de San Vito eado por 30 estatuas barrocas que hacen que parezca un museo al aire libre.
Por aquí siempre hay ambientillo gracias a los artistas callejeros y músicos 🎭 🎶
Para vivir el Puente de Carlos de Praga en modo tranquilo, lo mejor es cruzarlo muy temprano o al anochecer, igual que visitar el Reloj Astronómico.
Y no pases las estatuas por alto, que hay una que trae buena fortuna.
A la de San Juan Nepomuceno —está a medio camino— le rodea una leyenda que dice que tocarla trae suerte y hace que vuelvas a Praga.
¿Le vas a pedir un deseo? 💫
¡Ah! Y en cada uno de los extremos del puente encontrarás torres medievales a las que puedes subirte y disfrutar de las vistas.
Al este está la Ciudad Vieja y al oeste el Castillo de Praga, el siguiente hito qué ver en Praga del que te vamos a hablar.
#3 Castillo de Praga y Catedral de San Vito
Si buscas «Praga lugares turísticos», el primer resultado es este: el Castillo de Praga.
Y no, no es la típica construcción de peli Disney… es el castillo antiguo más grande del mundo según el mismísimo Libro Guinness 📖
Más que un castillo, es una ciudadela en lo alto de Hradčany que lleva vigilando Praga desde el siglo IX.
Y ojo, porque ha sido sede de reyes, emperadores, presidentes y hasta de algún que otro chisme político de los gordos 🤭
Dentro del complejo te vas a encontrar con la Catedral de San Vito, joya del gótico que tardaron nada menos que 600 años en acabar.
Aquí descansan reyes bohemios y santos, y si subes a la torre sur, prepárate para contar 287 escalones y para tener a Praga entera bajo tus pies.
Tampoco te puedes perder el Callejón del Oro, una calle de casitas enanas y de colores donde, según la leyenda, vivían alquimistas buscando la fórmula para crear oro aunque no la encontraron.
En realidad aquí vivían orfebres y, siglos después, incluso el mismísimo Franz Kafka pasó una temporada escribiendo en el número 22.
Ah, y cada mediodía —en el primer patio— hay cambio de guardia con fanfarria y desfile.
Merece la pena quedarse un rato para verlo, sobre todo si te gustan los uniformes impecables y la sincronización al milímetro 😯
Truco de oro: llega temprano —cómo no— y sube andando por el barrio de Malá Strana, así disfrutarás del paseo a la fresca, de los miradores intermedios y podrás entrar por la Puerta de Matías, que es la entrada más señorial.
Y si quieres conocerlo al dedillo, tienes que hacerte la visita guiada 👇
Da igual si tienes la intención de ver Praga en dos días o si vas a quedarte una semana entera —es decir, siete días por Praga—, este es un punto por el que tienes que pasar obligatoriamente.
#4 Malá Strana y Muro de John Lennon
Y si haces otra búsqueda en Google y pones «Praga sitios que visitar y recorrer gratis», va a aparecerte Malá Strana sí o sí.
Cruzar el Puente de Carlos hacia el oeste te deja en esta zona de la ciudad.
¡Bienvenido al “Barrio Pequeño” y también a nuestra zona favorita para perdernos!
Aquí vas a tener calles empedradas a tus pies y varios palacios barrocos, fachadas de colores y farolas antiguas como paisaje 🤩
¿Y qué hay que hacer aquí?
El plato fuerte es la Iglesia de San Nicolás, con su cúpula verde y un interior recargado de tonos dorados.
Un must en Malá Strana es el Muro de John Lennon, una pared llena de grafitis de paz, amor y canciones de los Beatles que comenzó en los 80 como símbolo de protesta juvenil y escaparate de mensajes pacifistas contra el régimen comunista.
No vas a poder ver los grafitis de la época porque cada día cambia con nuevas capas de arte callejero 🎨
Muy cerca, junto al Museo Kafka, te toparás con una curiosidad de humor checo: la escultura de dos caballeros haciendo pis en una fuente —obra del artista David Černý— y, a pocos pasos, la calle más estrecha de Praga, que hasta tiene semáforo para que la gente pase de a uno.
Estas rarezas le dan aún más carácter al barrio y son las que hacen que sea uno de nuestros lugares favoritos que ver en Praga.
¿Un plan extra? 🤔
Baja hasta la Isla de Kampa, conocida como la “pequeña Venecia” de Praga, pasea junto al canal Čertovka y disfruta de unas vistas preciosas al Puente de Carlos desde abajo.
Cuando caiga la noche, Malá Strana se llena de farolillos y tiene un ambiente bohemio ideal para cenar o tomar una cerveza checa en alguna taberna.
Si puedes, sube al Mirador del Parque Petrín —el que está justo encima de Malá Strana y del que te hablaremos después— o al jardín Vrtba para ver el barrio desde las alturas, ¡es precioso!
#5 Barrio Judío y el Antiguo Cementerio
Entre la Ciudad Vieja y el río vas a encontrarte con Josefov, el histórico barrio judío de Praga.
Aunque hoy es una zona elegante repleta de tiendas de diseño, conserva sitios de enorme valor histórico sobre la comunidad judía de la ciudad.
Puedes visitar hasta seis sinagogas:
👉 La Sinagoga Española, con su decoración mudéjar.
👉 La Sinagoga Klausen, construida en 1694, alberga una gran colección de textos hebreos y de dibujos hechos por los niños judíos recluidos en Terezín.
👉 La Sinagoga Pinkas, una de las más famosas de Praga porque en sus paredes están inscritos los nombres de los 77.297 judíos checoslovacos asesinados por los nazis.
👉 La Sinagoga Maisel, que contiene una gran colección de objetos judíos como libros, telas, plata y muchos más.
👉 La Sinagoga Alta, otro de los emplazamientos que ver en Praga, con un montón de pertenencias judías como telas, cortinas y decoraciones de plata.
👉 La Vieja-Nueva Sinagoga, la más antigua de Europa en activo, construida en 1270.
En esta última, según la leyenda, aún descansa el mítico Golem de Praga creado por un rabino para proteger a la comunidad.
Y espera, porque si estás impresionado con esto… hay algo más que tienes que ver en Praga: el Antiguo Cementerio Judío 🫣
Aquí hay miles de lápidas torcidas y amontonadas en muy poco espacio.
Pasear por este cementerio —también uno de los más antiguos de Europa, del siglo XV— te va a erizar la piel y a transportarte en el tiempo.
Vale la pena recorrerlo para comprender la herencia y las tragedias que vivió esta comunidad 😖
Un plan recomendado es unirse a un tour guiado por Josefov para no perderte detalle de sus leyendas y anécdotas.
#6 Monte Petřín y Torre de Petřín
Si necesitas aire —y alguna fotaza de recuerdo— sube al Monte Petřín.
Este lugar es el pulmón de Praga y el manera perfecta de cambiar los planes culturales de la ciudad por un extra de naturaleza.
Puedes subir en funicular desde Újezd —paradas Újezd, Nebozízek, Petřín— y sí, valen los billetes normales de transporte.
Si hay cola y no tienes billete también puedes tirar de piernas, nosotros lo hemos hecho infinidad de veces 💪
El paseo entre árboles es muy majo y vas parando en varios miradores, cosa que desde el funicular no podrías hacer.
Arriba te espera la Torre de Petřín —de 1891—, la prima checa de la Torre Eiffel y a la que puedes llegar y entrar por menos de 10 €.
Tiene 63 metros de hierro con mirador 360° que te deja el castillo, los puentes y los tejados rojos a tiro de selfie😉
¿Subes por escaleras o te das el capricho del ascensor? Si vas a pie, prepárate para el quemazón de gemelo.
A dos pasos está el Laberinto de Espejos, una reliquia noventayochista —bueno, decimonónica— que ver en Praga y alrededores.
Cuenta con una sala de espejos deformantes y un diorama de la defensa del Puente de Carlos que no te puedes perder.
Además, por Petřín discurre la Muralla del Hambre de Carlos IV, construida —según la tradición— para dar trabajo y pan en los malos tiempos.
Y si te gusta mirar estrellas, asómate al Observatorio Štefánik. Algunas tardes-noches hacen sesiones públicas, por aquí puedes consultar la programación.
Si bajas andando por Nebozízek hasta Malá Strana y te desvías hacia Strahov puedes tomar una birra monástica y echar un vistazo a Praga desde los viñedos.
#7 Fortaleza de Vyšehrad
Para empaparte de historia en un lugar tranquilo —¡con cero agobio turístico!—, pon rumbo a Vyšehrad, la antigua fortaleza del sur de Praga.
Según la leyenda, aquí la princesa Libuše tuvo la visión profética de fundar la ciudad de Praga, así que imagínate la solera del sitio 🤨
Hoy es un parque amurallado, perfecto para pasear entre ruinas medievales, jardines de rosas y tener unas vistas maravillosas del Moldava y de la ciudad.
Quieto, quieto, que no solo hay esto ✋
En Vyšehrad encontrarás la hermosa Basílica de San Pedro y San Pablo, con un techo de tejas de colores estilo mosaico que es una pasada.
Y al lado está el cementerio de Vyšehrad, el panteón nacional donde descansan los personajes más ilustres de Chequia.
Músicos como Dvořák, Smetana y el artista Alfons Mucha están aquí.
Y no puedes estar por aquí sin subirte a las murallas; desde aquí tendrás una panorámica inolvidable, una de las imprescindibles de Praga.
Si nos preguntas, te diríamos que lo ideal es acceder por la Puerta de Tábor y salir luego por la Puerta de Brick y caminar un ratito junto al río.
Y si quieres saberlo todo sobre este lugar, lo mejor es reservar un tour por la Fortaleza de Vyšehrad o un free tour por Vyšehrad.
Queda de tu mano 😜
Uy, y si te entra hambre, en la colina hay puestecitos donde venden trdelník —un rollo dulce de azúcar y canela— que te entregan recién hecho… ¡Ñam!
#8 La Casa Danzante
Cambio de chip y… ¡a orillas del Moldava que nos vamos!
Esta vez en busca de otra de las cosas curiosas que ver en Praga: la Casa Danzante.
Este edificio de oficinas —que también alberga un hotel y restaurante— fue diseñado en los 90 por los arquitectos Frank Gehry y Vlado Milunić y desató una polémica tremenda.
¿Por qué? Por sus formas 😵💫
Tiene dos torres retorcidas de vidrio y hormigón que parecen estar bailando un tango —de ahí su apodo cariñoso de «Fred y Ginger», la famosa pareja de bailarines de Hollywood—.
La torre de piedra representa a Fred Astaire y la de cristal a Ginger Rogers.
Los sitios para visitar en Praga clásicos conviven con otros modernos a más no poder y ningún lugar lo demuestra mejor que este.
La Casa Danzante es un verdadero guiño a la arquitectura contemporánea de la Praga poscomunista.
¿Lo mejor? Puedes entrar y subir al bar panorámico de la azotea —Glass Bar— para tomarte algo con vistas al Castillo y al río desde su terraza acristalada. Eso sí, aquí suele hacer bastante calor 🥵
Otra opción, si el presupuesto te lo permite, es ir al restaurante Ginger & Fred.
Spoiler: es un poco carete, pero puedes entrar en su terraza sin comer ni cenar mientras hagas alguna consumición.
¡Todo sea por las vistas!
#9 Parque Letná y el Metrónomo gigante
Letná es el balcón de Praga: un parque enorme en lo alto de la orilla norte desde donde se ve el Moldava y los puentes alineados a golpe de regla.
El gran protagonista y otro de los lugares turísticos en Praga que no puedes dejar pasar es el Metrónomo, una estructura roja que marca el sitio donde estuvo la estatua gigante de Stalin —se la cargaron en los 60—.
La terraza del Metrónomo es el mirador en el que podrás hacerte una foto con el Puente de Carlos y el castillo de fondo.
¿Cómo llegas sin perderte? Fácil 🙃
Puedes acercarte caminando desde la Plaza de la Ciudad Vieja hasta el Puente Čech —el metálico verde con torrecitas—, crúzalo y sube las escaleras de Letná.
Y listo. Estarás directamente en la plataforma del Metrónomo.
¿Y qué puedes hacer arriba? Primero, flipar con las vistas 😍
Luego, pasearte por la gran explanada de skaters y, unos metros más hacia el interior, te espera el clásico «beer garden» donde puedes tomarte una Pilsner.
O, mejor aún, ve al Hanavský pavilon, un pabellón con historia, terraza y una oferta de café-tarta con vistas panorámicas a la que no puedes decir que no.
#10 Monasterio de Strahov y su biblioteca
A un paseíto del castillo —ese imprescindible que ver en Praga que ya habrás tachado de la lista— te espera el Monasterio de Strahov, y dentro, uno de esos lugares que te dejan en silencio aunque seas de hablar por los codos: su biblioteca.
Son dos salas principales: la Teológica, toda de estuco y madera pulida con globos terráqueos y armarios gigantes; y la Filosófica, tan larga y tan alta que te obliga a retorcer el cuello hacia el techo para disfrutar los frescos.
Junto al complejo encontrarás el Museo de Miniaturas, donde verás pinturas hechas en granos de arroz y otras obras microscópicas que te van a hacer pensar que te falla la vista.
¡Es todo demasiado pequeño! 🙊
Después, plan de recompensa.
Fuera está el Klášterní pivovar Strahov, una cervecería monástica —donde se elabora cerveza utilizando métodos tradicionales—.
Tiene una terraza agradable, un montón de platos checos y unas cervezas (St. Norbert: ámbar, negra y estacionales) que entran solas.
Y ahora el as bajo la manga 🃏
Detrás del monasterio, entre los viñedos, hay un mirador muy poco conocido con vistas directas a Malá Strana y a la catedral.
Se acabó el listado de lugares para visitar en Praga
Y hasta aquí el listado de cosas que ver en Praga. ¿Te ha gustado? ¿Quieres un plan extra más? Lo tenemos.
Puedes disfrutar de una noche de peli, espectáculos y cócteles en el AnonymouS Bar 🍹
Este bar clandestino de la Ciudad Vieja está un poco escondido.
Tienes que entrar por una puerta discretísima, te recibe la penumbra y, entre máscaras de Guy Fawkes, podrás pedirte unas copas con una presentación loca.
Las hay que vienen dentro de una casita de pájaros, otras en una bolsa de sangre… todo lo que te puedas imaginar.
Si te va la mixología con show, este es un planazo 🥳
Y no te quedes solo con esto: hay muchos más planazos que hacer en Praga, solo hace falta rascar un poco.
Si te apetece subir de nivel, echa un ojo a todas las excursiones desde Praga, que hemos seleccionado a partir de la experiencia, para que completes tu viaje por los alrededores de la ciudad.
Y si no quieres salir de la urbe —que lo entendemos—, también hay más tours por Praga que puedes hacer. ¡Será por planes!
Eso sí, siempre y cuando ya tengas el check hecho en los «qué visitar en Praga» 🥰
