Bueno bueno buenoooo que te han llovido cuatro días libres y apetece un viajecito a Praga, ¿eh?
Grandes, grandísimas noticias, porque visitar 4 días Praga es sinónimo de hacerlo sin prisas, disfrutando de todo lo que ofrece la ciudad… y de un plus más en forma de excursión.
Como cuando te hablaba de Praga en 3 días o Praga en 2 días, esta ciudad no es tan grande para ser una capital europea, por lo que si vienes cuatro diazos te van a cundir muchísimo 👌
¿Arrancamos con qué ver en Praga en 4 días?
Al final, como siempre, te incluyo una serie de consejos fruto de mi Erasmus por aquí y un mapa con todo lo que te voy a explicar a continuación.
¿Tienes papel y boli para apuntar?
Gooooo ✊
Lo que debes saber antes de tu visita de 4 días a Praga
Si esta es tu primera vez en la capital checa, aquí unos apuntes interesantes:
🚇 El transporte público en Praga es bueno, bonito y barato, y tremendamente útil para moverte por los sitios a visitar
💰 La moneda de allí es la corona checa o CZK y aproximadamente 25 equivalen a 1€. Para hacer el cambio, multiplica el precio en coronas x4 y ya lo tienes. ¿100 CZK? 1€.
😐 Los checos jóvenes son gente sociable, mientras que los mayores… ya no tanto, pues no se ven muy identificados con el régimen capitalista, tan diferente del comunismo con el que ellos crecieron en la época de la Unión Soviética
💸 Praga es una ciudad, en términos generales, barata si la compraras con otras capitales europeas
🤏 Y no es muy grande, por lo que moverte de unos sitios a otros no supondrá un gran esfuerzo
Con esto clarinete, ahora sí, vamos con la ruta detallada para cada día.
La he diseñado con un poco de sentido común, por todo lo que hay que ver y el tiempo del que dispones.
¿Vamos?
Día 1 | Staré Město y el barrio judío de Praga
¿Qué hace de Praga la ciudad de cuento que es?
Su Ciudad Vieja, Staré Město para los checos.
Torres, plazas de ensueño, callecitas adoquinadas y puntos tan tan taaan singulares que podrías pasarte el primer día entero aquí.
La plaza de la Ciudad Vieja tiene dos atractivos que ojocuidao: el Reloj Astronómico y las torres de Nuestra Señora de Týn.
Vayamos por partes.
Lo ideal es que llegues a la plaza en algún momento del día —insisto: no hay prisa, que Praga en cuatro días da para mucho— y te dejes llevar.
¿Cómo te dejas llevar?
Pues maravillándote echando un vistazo alrededor cuando te topes con unas torres que parecen sacadas de un cuento.
Las torres de Nuestra Señora de Týn y el Reloj Astronómico
Se trata de las torres góticas de Nuestra Señora de Týn, que se levantan imponentes hacia el cielo y dejan en toda una insignificancia aquello que les queda por debajo
Ahí estarás tú, que tras hacer unas cuantas fotos y pasear por la plaza te recomiendo que te dirijas a unos metros de las torres, donde se ubica el famoso Reloj Astronómico 🕰️
Pero bueno, ¿¡un reloj es un plan que hacer en Praga en 4 días!?
Es que cuando veas el reloj… es grande, bonito y curiosísimo y si no, espera a que den una hora en punto.
Lo distinguirás porque verás a un porrón de gente delante, esperando al gran espectáculo. En 4 días tienes que verlo al menos una vez, porque el desfile de calaveritas es cremita.
Como curiosidades, saber que el reloj fue construido en 1410 y que además de la hora, indica el mes, el zodíaco y la posición del sol y la luna 🕰️
Aunque si quieres profundizar un poco más, lo cual deberías hacer porque vas sobrado de tiempo, nada como un señor tour.
El reloj se encuentra junto al ayuntamiento, que tiene una torre. Comparada con las de Nuestra Señora de Týn te va a saber a poco, pero si subes con el tour no están nada mal las vistas.
Son 70 metros.
¿Tanto, para ser la torre de un ayuntamiento?
Así es; parece ser que en su momento, desde ahí emitían señales sonoras para poner en alerta al resto de la ciudad ante ataques de los enemigos.
Visita Josefov, el barrio judío
El barrio judío floreció en la capital checa en el siglo X. Ha llovido desde entonces, sí 🥲
Creció para acoger a los 180.000 judíos que llegaron a formar parte de la comunidad judía de Praga, y se convirtió en toda una referencia en la ciudad.
Siglos y siglos después, del otrora espléndido barrio ahora queda un cementerio y seis sinagogas, cada cual más cañón.
Se dice que en el cementerio descansan más de 100.000 cuerpos, aunque en principio ninguno es de después del siglo XVII.
Cuando vayas, dirás: ¿cómo va a haber aquí 100.000 cadáveres?
Cuando no tienes metros a lo largo o ancho, ¿qué dimensión falta?
Pues eso: bajo tierra hay capas y capas de cuerpos apilados, algo que comprenderás mejor si dejas que te lo expliquen en este tour guiado.
Otro aliciente que visitar en el barrio judío durante este primer día son las sinagogas, de las que hoy quedan seis:
- Sinagoga Vieja-Nueva, una de las más antiguas del continente
- Sinagoga Alta
- Sinagoga Klausen
- Sinagoga española, cuyo nombre viene por la acogida de los judíos expulsados por los Reyes Católicos de España en el S.XV
- Sinagoga Maisel, que hoy día es un museo
- Sinagoga Pinkas, que hoy es un monumento homenaje a las víctimas del nazismo
Más allá del cementerio y las sinagogas, el barrio judío de Praga te ofrece la plaza de Franz Kafka, donde está la casa en la que vivió el escritor checo más conocido de la historia de la literatura.
Para llegar hasta allí desde Staré Město, por cierto, podrás hacerlo paseando, cruzando el Moldava por alguno de los puentes.
Uno de ellos está por encima del resto en cuanto a belleza… pero nos lo guardamos para el segundo día 😌
Aquí tienes un mapa con lo que hemos mencionado:
MAPA
Qué ver en Praga en 4 días, día 2 | El Castillo, el Puente de Carlos y Malá Strana
El primero de los cuatro días ha venido cargadito, cargadito.
El segundo no va a ser menos, para suerte o desgracia 😂
Hay dos zonas principales a destacar: el castillo y el Puente de Carlos, con el que nos despedíamos del bloque anterior.
¿Vamos primero con el Castillo?
El Castillo de Praga
Si de pronto te informan de que los mongoles se acercan por el sur encabezados por Gengis Khan, te interesaría defenderte desde el Castillo de Praga.
¿En serio?
No, porque aunque el castillo sea realmente un castillo como tal, en realidad se caracteriza por ser un conjunto arquitectónico de palacios, calles, casitas modestas y edificios religiosos.
Cuando llegues y lo veas, lo comprenderás.
Y sí, te sugiero que sea tu primera parada en este segundo día en Praga de los cuatro que vas a pasar.
La entrada a la ciudadela no cuesta nada, aunque se te van a acabar poniendo los dientes largos y vas a querer más.
Ese más te va a costar alrededor de 10€, e incluye que conozcas sitios tan geniales como la Catedral de Praga, la Basílica o un callejón de lo más peculiar.
La catedral, conocida como la Catedral de San Vito —pero no Corleone—, tiene mucho oro y es realmente bonita, aunque para metales valiosos… el Callejón de Oro, que alberga una docena de casitas pintadas de colores.
¡Eh! ¿Y el oro? 🧐
Lo del oro viene porque se cree que ahí residían alquimistas, capaces de transformar en oro otros elementos químicos.
Oro no te vas a encontrar hoy en día, pero la visita a esa estampa merece la pena pero vamos, de muuuy largo.
Por esas calles, que forman el barrio castillesco de Pražský hrad, también podrás acceder a la Basílica de San Jorge y al Palacio Real, donde la sala Ladislao se lleva el premio.
Al igual que te decía con la primera jornada del total de esta guía de qué ver en Praga en 4 días, aquí lo suyo es que reserves un tour y te enteres de todo, que te lo van a contar en tu idioma y vas a poder preguntar cosas a gente que sabe.
Malá Strana o el barrio bohemio
Cuando termines de repatearte el castillo, todo un imprescindible que ver en Praga en 4 días, te puedes bajar paseando hacia el barrio que se asienta a sus faldas: Malá Strana 🥰
Es un barrio bohemio, por decirlo de alguna forma.
En sus calles se respira paz.
El ambiente es más tranquilo que el turisteo de la plaza de la Ciudad Vieja, y hay cervecerías a tutiplén para degustar el elixir de cebada de los checos, que es suave pero matón.
Suave por lo evidente; matón, porque aunque sea suave, cuando veas lo —poco— que vale y la calidad de la cerveza vas a tener que controlar para no beberte un par de más.
Ahí queda.
En fin, a lo que íbamos: de Malá Strana lo que más me gustaba, personalmente, era pasear y a ver qué te encuentras.
Si no te apetece perderte porque vas a venir cansado del castillo, te hago un resumen de lo que puedes ver por aquí mientras haya luz:
👉 La Iglesia de San Nicolás, situada en la plaza principal
👉 La Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria
👉 Los Jardines Vrtba, declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad
👉 El Museo de Franz Kafka
👉 La Isla Kampa
En la Isla Kampa hacemos un stop, que es otro sitio que visitar en 4 días en Praga.
La Isla Kampa
Se trata de una islita artificial ubicada junto a la orilla del Moldava que da al lado del Castillo.
Conocida como la Venecia de Praga, es bastante romanticona, por lo que si vas en pareja prepárate para echar selfies como si no hubiera un mañana.
¿Qué puedes ver por aquí? 🙄
Pues el Museo Kampa, por ejemplo, el Molino del Gran Pior, el Parque Kampa —cuánto Kampa en Kampa, ¿eh?— y uno de mis favoritos de la ciudad: el muro de John Lennon.
What!?
Es un muro que se llenó de grafitis tras la muerte del beatle para honrar su memoria, y que a la vez sirvió como símbolo de resistencia y protesta contra el régimen comunista.
Cuando termines por allí, vamos a la última parada del día, que no es más que un puente.
Pero qué puente; copón 😮
El Puente de Carlos
Acabamos el segundo día con un paseo nocturno por el puente más famoso de la República Checa y, con permiso del que pasa sobre el Drina, quizá de todo el este de Europa.
Karlův most, o así conocen los checos al Puente de Carlos, es el segundo puente más antiguo de la ciudad. Medieval como él solo, fue finalizado a principios de 1.400, y te regala unos 500 metros de paseo fantástico entre la Ciudad Vieja y Malá Strana.
El puente está flanqueado por estatuas, pero debes saber que ninguna es original. Ninguna. Son todo réplicas, pero réplicas perfectas según los entendidos.
Su grandeza reside en que es puramente peatonal, es de piedra y en su extremo oriental termina en la Torre de la Ciudad Vieja, otra pieza la mar de interesante que ver en Praga.
Y si es de noche, mejor. El contraste de luces tenues, la altura de la torre y su imponente aspecto… no sé, es que es para estar allí y verlo.
Si decides saltarte a la torera estas recomendaciones e ir al Puente de Carlos en algún momento que no sea a primera hora de la mañana o última de la noche, el turisteo masivo lo tienes asegurado.
¿Y luego?
A dormir, que esta guía de qué ver en Praga en 4 días ha llegado a la mitad, aunque la segunda parte es muuucho más relajadita.
¿Y el mapa de este segundo día?
MAPA
Día 3 | La Ciudad Nueva de Nove Mesto, Vyšehrad y la Torre Petřín
Los dos primeros días han sido historia, medievo, siglos de vida y encanto de cuento.
El tercero de esta ruta de 4 días en Praga te lleva a la parte más moderna de la ciudad, conocida como Nove Mesto.
Pero no nos engañemos, que «moderna» no quiere decir «nueva»; en realidad, este barrio es medieval también.
El Rey Carlos, que es el que da nombre al puente, quería que Praga creciera y acogiera a más personas y construyó este barrio alrededor de la Ciudad Vieja en sus tiempos.
Lo que pasa es que luego hubo un montón de reformas en el siglo XIX, llegó el estilo art-nouveau y se convirtió en lo que es ahora: la zona más moderna de Praga.
¿Qué puedes visitar por aquí?
La Plaza de Wenceslao y el Museo Nacional
Wenceslao I fue rey de la antigua Bohemia. Un tipo importante. Y, como tal, da nombre a una de las plazas más significativas de la capital checa.
Aunque sea una plaza, en realidad es una calle con pendiente coronada por el fantástico Museo Nacional, el más importante de la ciudad.
Historia checa en vena, oye 🇨🇿
En el extremo de abajo tienes cafeterías y restaurantes de estos que están por todo el planeta. Poco encanto, pero a los checos les gusta quedar allí, en plan punto de partida para irse luego a otro sitio.
La Casa Danzante de Praga, otro must que ver en Praga en 4 días
Dando un paseo desde Wenceslao en dirección al río, si vas hacia el sur te das de frente con la famosa Casa Danzante.
La construyeron en honor a dos bailarines famosos, Fred Astaire y Ginger Rogers, y por decirlo de alguna manera… no gustó mucho a los praguenses 🙁
La razón se te hará evidente en cuanto la veas: con tanto art-nouveau, gótico y barroco alrededor, este edificio curvo no pega ni con cola.
Pero claro, ¿cuántos edificios conoces que parece que se estén marcando un baile? 💃
Ve a verlo, que además te pilla de paso a nuestra siguiente parada.
Vyšehrad, el castillo en las alturas
Vyšehrad es otra fortificación antigua, de un pelín después que el Castillo de Praga.
Está tirando un poco hacia el sur, pero llegas en metro en cero coma o dando un paseo desde la Casa Danzante, que está a apenas a 20 minutos a pie.
¿Y allí qué?
Pues fotos, fotos y más fotos, porque el castillo es bonito aunque no esté flotando en el cielo —eso dice su nombre en checo— y tiene estos puntos de interés por ahí:
- La iglesia de San Pedro y San Pablo, que solo es una aunque tenga ese nombre, se incendió y fue reconstruida en el siglo XIX
- El parque de Vyšehrad consiste en jardines alrededor de la fortaleza principal y la tienes a tope de bares y restaurantes
- El Cementerio Nacional de Vyšehrad, donde descansan personajes famosos checos, como Neruda —pero Jan, no Pablo— o el novel Heyrovský
Acceder a todo el complejo te costará unos 6-7€ y sí, merece la pena. Eso sí, abre durante todo el año de 10:00h a 18:00h, pero como el día no ha sido exigente llegas de sobra antes de ir a la próxima parada.
Las vistas desde la Torre Petřín
¿Cómo no iba a tener más panorámicas «la ciudad de las 100 torres»?
La última que te recomiendo disfrutar es la que tienes a tu alcance desde lo alto de la Torre Petřín, en el monte de mismo nombre.
Puedes subir hasta allí en funicular, que coges en la parada de Újezd. Para llegar hasta ella, da un paseo hasta la parada de tranvía de Albertov, y en un total de 6 paradas —transbordando en Nádraží Podbaba—, llegas.
No te preocupes, que suena a odisea pero en total no te lleva más de 25 minutos.
Una vez allí, el billete sencillo de funicular cuesta alrededor de 1€, y lo tienes operativo cada 10-15 minutos hasta las 23:30h de la noche.
Hay tiempo, vamos, y lo vas a necesitar para ver, hacer y disfrutar de forma relajada, porque el parque te llevará cosa de dos horitas.
La Torre Petřín, como decía, tiene 60 metros de altura y te regala una vista al atardecer de la ciudad que… 😍
Ve mejor al atardecer, sí, siguiendo las recomendaciones de esta guía de qué hacer en Praga 4 días, que la luz del sol te deja una estampa de cuidado.
Cuando veas la torre vas a pensar que es una copia de la Torre Eiffel. Y no, no vas mal encaminado. Se construyó solo dos años después que la versión francesa, en 1891, para una exposición nacional.
Cuando bajes, al ladito de la torre tienes un laberinto de espejos más divertido que complicado, ideal para visitar con niños. Si solo sois adultos, casi mejor sentaros a ver el horizonte tiñéndose de oscuro.
O bajad andando hacia Malá Strana, barrio situado debajo de Monte Petřín, y de camino ved el Monumento a las Víctimas del Comunismo.
Por cierto, el Monte Petřín tiene horarios. En invierno cierra a las 18:00h, en otoño y primavera a las 20:00h y en verano a las 22:00h.
Y como antes en esta guía de qué hacer en Praga 4 días, el mapa:
MAPA
Día 4 | Excursiones top desde Praga: Karlovy Vary, Terezín y Český Krumlov
Llega el cuarto día.
Los deberes, si has seguido esta guía de qué visitar en Praga en 4 días, los tienes hechos 🤟
Tienes todos los imprescindibles más que cubiertos y todavía te sobra el cuarto día.
Mi recomendación es que elijas una excursión de un día que salga desde Praga y conozcas lo que se esconde tras el miniviajecito.
Yo pude conocerlo todo a lo largo de los meses que viví allí, pero tú solo tienes un día… así que, al menos en este viaje, tendrás que elegir.
Van tres opciones.
Terezín y el campo de concentración
Terezín fue un guetto judío ubicado unos 60 km al norte de Praga, donde los nazis confinaron a más de 150.000 judíos checos durante la Segunda Guerra Mundial.
Como era habitual en otras zonas de Europa del Este, a poca distancia se encontraba el campo de concentración, que hoy en día está abierto a visitas.
Si eres una persona aprensiva, no vayas ⛔
Si pensar en lo que sucedió allí te da escalofríos, no vayas ⛔
El ambiente es silencioso, con una atmósfera de calma terrorífica que… uf.
Caminar por sus «calles», barracones y túnel subterráneo es angustioso. Fui porque todavía no conocía Auswitz.
Para llegar hasta allí, puedes ir en bus desde Praga y tardas una horita, tanto al ir como al volver.
Karlovy Vary, la ciudad balneario
Va, va, alegremos la cara, que esa era solo la primera opción.
Vamos a la segunda, a Karlovy Vary, visita cultural genial.
Está a 2 horas, pero tras ellas todo es bonito. Todo, ¿eh?
Si Praga es la ciudad de las torres, Karlovy Vary es la de las fuentes, de las que se dice que emana agua con propiedades curativas.
No estoy seguro de que todas las aguas que salen de ahí sean tan buenas como dicen, pero lo cierto es que a la que te das la vuelta… fuente ⛲
Doblas una esquina… y fuente ⛲
Levantas la vista… y sí, fuente ⛲
Pero además de fuentes, las dos horas de viaje de ida y dos horas más de vuelta merecen la pena por esto:
- La Casa Mozart, donde vivió el legendario compositor austríaco
- El balneario, o uno de tantos, porque hay todo un ramillete de opciones
- Las columnatas de las grandes fuentes
Y sobre todo, bajo mi punto de vista, por el conjunto de colores que tiñen las fachadas de sus encantadores edificios, que puedes disfrutar paseando a la vera del pequeño río que atraviesa la localidad.
Si te decantas por esta excursión, tráete de vuelta a Praga un Becherovka, que es su licor particular a base de canela.
En Praga también lo beben y venden, pero es de allí.
Český Krumlov
Algo tendrá un lugar cuyo centro histórico ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Algo que sea, ¿no?
Ese algo es un castillo idílico, tejados abuhardillados mires donde mires, plazas como la Concordia, iglesias como San Vito —que tampoco es Corleone—, jardines barrocos o el teatro giratorio ubicado en dichos jardines.
Aunque si de tras la vista de Monte Petřín te quedas con ganas de más, si subes hasta lo alto de la torre del castillo… prepárate, que también tiene miguita.
Eso sí, el transporte se va hasta las tres horas, lo cual hace que ir y venir en invierno te deje sin mucho margen para pasear con calma por la ausencia de luz.
Ahí queda; si es tu caso, yo elegiría alguna de las otras dos excursiones.
Qué ver en Praga en 4 días: el mapa con todo, todo y todo
Aunque te los hemos ido dejando día por día, si quieres tener una visión de conjunto, aquí tienes el mapa total:
MAPA
Y con esto, lo cierto es que ya estaría la guía de qué ver en Praga en 4 días.
Solo falta que la experimentes… y si lo haces, que vengas a contarnos a los comentarios, que nos hará ilusión leerte 😊
